Coaching de Duelo

COACHING DUELO

Antes de adentrarnos en el qué, cómo, cuándo y para qué iniciar un Coaching de Duelo, queremos plasmar la definición de duelo  y los factores que influyen en la manera de vivir un difícil tránsito que el duelo trae consigo.

Hay muchas definiciones de duelo, pero nosotras hemos decidido compartir la de Borgeois quien especifica que el del duelo es el proceso que llevamos a cabo tras la pérdida de un familiar o un ser querido con sus consecuencias psico-afectivas, sus manifestaciones exteriores y rituales y el proceso psicológico evolutivo consecutivo a la pérdida.

También es importante destacar los factores que influyen en la reacción que cada persona muestra tras la pérdida y que son los siguientes:
-La personalidad de la persona que está sufriendo el duelo
-El tipo de vínculo que  se mantenía con la persona fallecida
-La propia historia vital de la persona doliente
-El entorno del doliente
-La naturaleza del fallecimiento

¿Qué es el Coaching de Duelo?

Como toda especialidad de Coaching es un proceso de acompañamiento individual a la persona que sufre la pérdida. Dicho proceso, que incluye una serie de sesiones individuales presenciales, el cliente no solo descubre cómo están sus bloqueos y sus emociones sino que adquiere herramientas que le ayudan a gestionar el dolor.

El objetivo principal de un proceso de Coaching para superar un duelo es que el cliente reconozca y acepte su dolor, que inevitablemente está presente, y que es un paso decisivo para avanzar en su recuperación.

Sesiones individuales
Sesiones grupales

En nuestra experiencia profesional somos a menudo testigos de las dificultades que conlleva apartar, distraer o obstaculizar el dolor, llegando a complicar los avances en un proceso en sí mismo ya complicado.

La primera fase de cualquier proceso individual de Coaching de Duelo se centra en el reconocimiento de la pérdida, aceptando el hecho de que la persona ya no estará más en nuestra vida.

En esta disciplina de acompañamiento el Coach Especialista en Duelo el y la persona doliente realizan un trabajo conjunto de tomar consciencia y sacar a la luz  las experiencias internas del doliente para transitar el camino que llevará al cliente/a al bienestar.

¿Cómo puede ayudar el Coaching de Duelo?

Superar un duelo por la muerte de ser querido es uno de los desafíos a los cuales todos nos enfrentaremos en un momento de nuestras vidas. No obstante, el ser humano está preparado para afrontar esta fase o proceso, ya que todos poseemos una capacidad innata de estar conectados con la vida, que nos orienta hacia la felicidad y contrarrestar las dificultades y pérdidas que nos llegan.

El Coaching de Duelo es aconsejable cuando se produce una muerte inesperada y traumática o cuando, a pesar de haber pasado ya algunos años, no se ha logrado superar la pérdida.

El Coaching de Duelo basa su trabajo en la unidad familiar, el reconocimiento de la importancia de la vida y lo inevitable de la muerte. En el Coaching de Duelo se ayuda a posicionar en la mente de los familiares aquellos valores y buenos momentos que fueron compartidos  en vida con la persona fallecida.

Cuando se lleva a cabo un correcto Coaching de Duelo, y se proporciona ese apoyo mutuo entre los familiares para superar poco a poco la muerte del ser querido, se siente una mayor capacidad para ir anticipando la cotidianidad en los días venideros.

A partir de la pérdida, se recomienda a los familiares que identifiquen y acepten las etapas de rabia, tristeza y vacío emocional, para que puedan desarrollar un proceso exitoso en el Coaching.

Estas manifestaciones no se pueden reprimir, pero tampoco es aconsejable llevarlas al extremo. Hay que aceptarlas para darle un espacio a los buenos recuerdos vividos con la persona fallecida. Existe la creencia de que cuando se realiza un Coaching de Duelo se va a olvidar al ser querido y no es así, pero el objetivo del Coaching de Duelo es darle un lugar especial a ese ser querido e ir aprendiendo a vivir sin él.

COACHING DUELO TERAPIA

¿Cuándo es necesario iniciar un proceso de  Coaching de Duelo?

En la mayoría de los casos, la pérdida se supera con el transcurso del tiempo, permitiendo que la persona continúe con un ritmo de vida normal. No obstante, es frecuente que la persona que ha sufrido la pérdida se vea incapaz de afrontarla sola, llegándose a bloquear por causa de sus emociones y pensamientos, dificultando su vida.

A pesar de que todas las emociones son lógicas y saludables durante un proceso de duelo, hay que considerar acudir a un proceso de Coaching cuando va pasando el tiempo y la persona siente que tiene dificultades `para ir regresando a su ritmo habitual de vida.

La muerte de alguien cercano a nosotros es una de las situaciones más dolorosas y desgarradoras que se pueden vivir. Entrar en contacto con la muerte nos hace frágiles y nos hace sentir tremendamente mortales. Siempre tratamos de descartar este pensamiento, cuando se trata de una pareja, un padre, un amigo, un ser querido, pero cuando algunos de ellos mueren, aparece el dolor y no sabemos cómo seguir adelante.

A pesar de que nuestro ser querido tenga una larga enfermedad y nos vaya preparando para su partida, cuando llega ese momento no solemos estar a punto para ello.

El duelo anticipado no implica que la persona no tenga que transitar el duelo porque el dolor va a ser igualmente insoportable. Lo que permite en cambio, es ir adelantando algunas de las etapas y aunque igualmente haya sufrimiento, se vive con cierta aceptación si no se complica el proceso.

Etapas del Duelo Normal

Etapas del dueloHay distintas etapas dentro de lo que es llamado el duelo normal y está descrito por distintos expertos de manera diferente. Sin embargo, con la intención de facilitar una información clara, vamos a centrarnos en la clasificación más simple, que sería la que distingue tres fases.

Primera fase:Fase de impacto emocional que, en ocasiones no está exenta de cierta inexpresividad o insensibilidad. Y si queremos utilizar un marco de tiempo podría durar entre pocas horas o unos días.

Segunda fase:Es la fase en la que se siente más la tristeza, incluso un estado anímico muy bajo, que algunos especialistas etiquetan de depresión y otros simplemente de un viaje hacia el interior generando una especie de “huida”.

Como ya hemos dicho, cada persona vive la pérdida de una manera totalmente única, sin embargo, las estadísticas sitúan la duración de esta etapa desde unas semanas hasta varios meses, incluso un año.

Tercera fase: La fase de recuperación. Cuando la persona doliente se reincorpora a su cotidianidad. Cuando se es capaz de retornar a la manera en que se sentía y comportaba antes de sufrir la pérdida.
Aunque insistimos en que no se puede medir la “normalidad” de un proceso de duelo en términos de tiempo, una gran mayoría de persona alcanzan esta fase a partir de varios meses o el año.

¿Porqué escoger un Coach Experto en Duelo?

Puedes ver el video a continuación, en el que Anna Flores, Directora de nuestro instituto y Coach Experta en PNL con una amplia experienca en procesos de Coaching, explica la importancia de trabajar con un Coach experto en Duelo cuando desgraciadamente nos encontramos sumidos en el dolor debido a la pérdida de un ser querido.

A tener en cuenta durante el proceso de duelo

Son sugerencias de ayuda para transitar el proceso y , aunque pueden parecer obvias, nos parece aconsejable remarcarlas:

  • Comprender y aceptar que el duelo que cada persona vive es único. La relación de cada persona con la persona fallecida es distinta, así como también lo es la expresión del duelo.
  • No es conveniente compararse con otras personas y creer erróneamente que el duelo tiene un tiempo límite. Se trata más bien de ir viviendo cada día como se presenta al ritmo que cada persona puede asumir.
  • Se debe prestar atención a los síntomas físicos, psicológicos y emocionales que se puedan experimentar, como apatía, ansiedad, falta de apetito, insomnio, confusión, desorganización, falta de concentración, miedo etc.
  • Es muy importante tomar consciencia de las expresiones de los sentimientos y la comprensión de ellos para poder ser atendidos y resolverlos de una manera positiva y reconectarse de nuevo con la vida.
  • El duelo resta energía y no permite funcionar adecuadamente. Desgasta física, psicológica y emocionalmente. Por eso es necesario el espacio y el tiempo para vivirlo.
  • No se pierde la conciencia.
  • No es posible “manipular”, “reprogramar”, acceder a partes inconscientes oscuras o hacer aflorar recuerdos traumáticos acontecidos. No en mayor medida de lo que se lograría en cualquier conversación habitual.
COACHING DUELO TERAPIA

Desmontando mitos sobre el duelo

A continuación nos referimos a los mitos más difundidos sobre el duelo, haciendo una breve comparativa con  los que los especialistas en pérdidas aseguran que ocurre en realidad.

Mito: El dolor desaparecerá más rápido si es ignorado.
Realidad:Tratar de ignorar el dolor sólo empeorará a largo plazo. Para la curación real es necesario hacer frente al dolor y tratar activamente con él.


Mito: Es importante «ser fuerte» ante la pérdida.
Realidad: Sentirse triste o asustado es una reacción normal a la pérdida. Llorar no significa ser débil. Mostrar los verdaderos sentimientos puede ayudar muy positivamente en el proceso del Duelo.


Mito: Si no se llora, significa que no se está arrepentido por la pérdida.
Realidad: El llanto es una respuesta normal a la tristeza, pero no es la única. Los que no lloran pueden sentir el dolor tan profundamente como otros. Pueden simplemente tener otro modo o canal de demostrarlo.


Mito: La pena debe durar alrededor de un año.
Realidad: No hay un marco de tiempo correcto o incorrecto para el Duelo. El tiempo que toma puede variar de persona a persona.


Mito: El tiempo lo cura todo.
Realidad: Con el tiempo la tristeza va disminuyendo con respecto al momento inicial de la pérdida. Pero esto no significa que el dolor se cure, pueden pasar años y ese dolor nunca sanar. Eso sí, se aprende a vivir con el dolor.


El Duelo Complicado

Es normal que la persona se sienta triste, adormecida o enfadada después de perder a alguien a quien se ama. La tristeza nunca desaparece por completo, pero no debe permanecer en el centro del escenario. A medida que pasa el tiempo, estas emociones deberían ser menos intensas e ir aceptando la pérdida poco a poco. Si el dolor está estancado y no mejora con el tiempo o incluso se está intensificando, puede ser una señal de un problema más grave, como el “Duelo complicado” o la depresión mayor.

El duelo complicado es como estar atrapado en un intenso estado de Duelo. Es posible que tenga problemas para aceptar la muerte mucho después de que ha ocurrido o estar tan preocupado por la persona que murió que interrumpe su rutina diaria.

Los síntomas del duelo complicado incluyen:

  • Intenso anhelo por la persona fallecida
  • Reiterativos pensamientos de tortura sobre la persona fallecida
  • Negación de la muerte o sentimiento de incredulidad
  • Imaginar que el ser querido está vivo
  • Buscar al ser querido fallecido en lugares conocidos
  • Evitar cosas que recuerdan el ser querido
  • Cólera extrema o amargura por la pérdida
  • Sentir que la vida es vacía o sin sentido

El dolor del duelo es muy subjetivo y cada persona reacciona de manera diferente frente a la muerte. No hay manera correcta o incorrecta de actuar, pero si el dolor impide volver a las actividades normales es el caso de iniciar un proceso de  Coaching de Duelo con la ayuda de un Coach especialista en Duelo.

Diferenciar dolor y depresión

Diferenciar entre el dolor y depresión, en un proceso de Duelo, no siempre es fácil, pues existen muchos síntomas comunes, no obstante, existen escalas para diferenciarlos.

El dolor es producido por la separación física y emocional del ser querido que ha fallecido. En un primer momento, nos sentimos incapaces de asimilar esta triste realidad y nos creemos incapaces de afrontar este presente y futuro sin él o ella. Es un estado de total desequilibrio causado por el impacto de la perdida. Puede asemejarse a una montaña rusa; aparecen una gran variedad de emociones, mezcla de días buenos y malos.

Con la depresión, por otro lado, los sentimientos de vacío y desesperación son constantes.

El sufrimiento nos impide aceptar la actual realidad y continuar con nuestra vida presente y pensar en un futuro positivo sin la persona que ha fallecido. Este sufrimiento nos llevará una y otra vez al pasado, a los recuerdos y al deseo insistente de que vuelva a ser todo como antes.

El dolor es inevitable cuando nos enfrentamos a la muerte de un ser querido mientras que la depresión llegará luego cuando el sufrimiento de la herida producida por la pérdida no logra cerrarse destruyendo cualquier posibilidad de crecimiento y aprendizaje.

Síntomas que sugieren depresión, no sólo dolor.

  • Intenso y torturador sentido de culpabilidad
  • Pensamiento de suicidio o preocupación por morir
  • Incapacidad para incorporarse al mundo laboral / hogar o escuela
  • Movilidad reducida en el físico o habla

Coaching Individual de Duelo

Los procesos de duelo forman parte del ciclo de la vida. Nacemos, vivimos y morimos. Habitamos en una sociedad en la que prima la rapidez y los aspectos funcionales del presente, de forma que no solemos tener tiempo de detenernos y contactar con nuestras emociones, menos aún si son dolorosas.

Los seres humanos somos naturalmente resistentes, pero algunas personas, si no saben cómo superar su duelo, pueden luchar con su dolor durante períodos de tiempo más largos y sentirse incapaces de realizar las actividades diarias. Por ello, la ayuda de un Coach podría ser útil en estos casos.

A continuación remarcamos algunas de las consideraciones fundamentales en un proceso de Coaching de Duelo individual:

1.- Es un acompañamiento sostenido, donde el Coach no se enfoca en la intención de hallar la resolución al dolor. Los motivos son dos, muy claros y específicos:  el primero es que el rol del Coach de Duelo no es el de resolver nada y y en segundo lugar porque el duelo no se resuelve, se transita.

El coach, con su presencia y todas las herramientas que pone a disposición del cliente, permite al doliente  ir expresando cómo se siente e ir reubicándose en su vida ante la pérdida del ser querido.

2.-El proceso de Coaching de Duelo, no se enfoca en el objetivo como puede es habitual en el Coaching, ya que el objetivo de mejorar su estado emocional subyace durante todo el proceso, sesión a sesión, El Coaching de Duelo se basa en en estados internos tan poderosos como la presencia, la acogida y la comprensión.

El Coaching de duelo proporciona un espacio donde el doliente puede expresar lo que quizás le bloquea en otros contextos por no dañar su imagen o afectar a su entorno. Cuando el doliente empieza a ser consciente y expresa la intención de avanzar y adaptarse a la nueva realidad, el Coach le devuelve sus motivaciones y las razones por las que merece la pena seguir hacia adelante hacia un nuevo futuro.

3.-El momento del ciclo de vida en el que se encuentre el doliente condicionará su proceso de duelo. Como ya hemos dicho, no hay un duelo igual a otro (la muerte de un hijo, la de un hermano, un padre, una pareja ) y las circunstancias y las expectativas que habitan en el doliente, hace que el proceso de duelo sea único.

El Coach Experto en Duelo está capacitado para ayudar a las personas a manejar mejor las emociones y los miedos asociados con la muerte de un ser querido.  El Coach puede ayudar al doliente a desarrollar su resiliencia y desarrollar estrategias para superar la tristeza.

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Coaching de Duelo Grupal

En todo proceso de duelo se lleva a cabo un trabajo especialmente emocional. Duelo viene de la palabra dolor, es un dolor físico y, ante todo, es un dolor emocional. Para poder elaborar la pérdida, es necesario elaborar el dolor emocional. Es decir, el doliente necesita vivir la pérdida, sentirla, y expresar su dolor. El grupo de duelo es el espacio óptimo y protegido para aquellas personas que sufren la pérdida de un ser querido y es aconsejable en la mayoría de casos por varias razones:

1.- Permite la expresión emocional del dolor de forma abierta, en un entorno protegido y diseñado para ello bajo la guía, el cuidado y el acompañamiento de un coach especialista.

2.-Proporciona un gran apoyo y comprensión, ya que lo que todos los miembros del grupo tienen en común es estar viviendo un proceso de duelo; por lo tanto, no existe un espacio donde la persona se pueda sentir más comprendida en su dolor. Una de los comentarios más habituales que solemos encontrar en consulta es que el doliente no se siente comprendido por su entorno y que no es escuchado como necesitaría.

3- La experiencia de intercambio profundo y confianza mutua puede servir para redescubrir su fuerza vital, convirtiéndose en un recurso no solo para sí mismo, sino para todo el grupo. Unirse a un grupo significa hacer un esfuerzo individual (autoayuda) para romper la soledad y el silencio con el que se vive por lo general la experiencia dolorosa.

4.-Permite la creación de redes sociales una vez finalizado el grupo, lo cual suele ser una de las carencias que arrastran los miembros al principio de la intervención de igual forma se satisface la necesidad de pertenencia al grupo.

Estas razones son las que nos hacen decantarnos por esta estrategia de intervención en un proceso de duelo Los grupos formados en el centro tienen un máximo de ocho integrantes. Su duración es de diez sesiones con una periodicidad quincenal. Las sesiones duran entre dos horas y dos horas y media. El marco en el que se estructura el grupo se complementa con la sala de grupos.

Seguidamente, resumimos los beneficios personales de la participación en un grupo de duelo:

Ayuda a entender lo natural de los sentimientos y pensamientos propios
Ayuda aumentar la capacidad de afrontar las situaciones difíciles
Ayuda a salir del aislamiento y soledad
Amplia conocimientos sobre el duelo, o la problemática tratada
Adaptación emocional a las nuevas circunstancias vitales
Adaptación al nuevo entorno social y familiar

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